
A principios de septiembre de 2026, varias reformas regulatorias entran en vigor en Francia y en Europa al mismo tiempo. Facturación electrónica, regulación de la moda rápida, controles en las fronteras europeas: la densidad de cambios concretos hace que este inicio de curso sea particularmente intenso tanto para los particulares como para las empresas.
Reforma aduanera europea y impuesto sobre la moda rápida: lo que cambia para los consumidores
La Unión Europea ha adoptado una reforma aduanera que modifica en profundidad la responsabilidad de las plataformas de comercio electrónico no europeas. Sitios como Shein o Temu serán tratados como importadores para los trámites y los derechos de aduana, con un régimen de sanciones reforzado. Un futuro centro aduanero europeo debe establecerse en Lille para centralizar el tratamiento de estos flujos.
En el lado francés, un impuesto que puede alcanzar hasta el 20 % sobre los productos de moda ultra-efímera entra en aplicación el 1 de septiembre. Este impuesto se dirige directamente a las marcas de moda rápida cuyos ciclos de producción y renovación son los más cortos. Esta medida, difundida por Reuters y Euronews a principios de septiembre, coloca a Francia entre los primeros países europeos en fiscalizar este segmento.
Para seguir estas evoluciones día a día, los artículos de On ne m’avait pas dit que detallan regularmente las nuevas medidas que afectan la vida cotidiana de los franceses.
El objetivo declarado es doble: proteger las industrias textiles locales y reducir la huella ambiental de la sobreproducción de ropa. Sin embargo, algunos observadores estiman que el impuesto podría simplemente trasladarse al precio final sin modificar los volúmenes pedidos.

Facturación electrónica y paros médicos limitados: las reformas francesas de septiembre de 2026
La facturación electrónica se vuelve obligatoria en recepción para todas las empresas a partir del 1 de septiembre. Concretamente, cada estructura, incluidas las TPE, debe ser capaz de recibir facturas en formato desmaterializado a través de una plataforma certificada. La emisión obligatoria seguirá en etapas, pero este primer plazo ya impone una actualización técnica.
El límite en los paros laborales constituye el otro cambio importante. La duración de ciertos paros médicos está ahora regulada de manera más estricta, una medida que busca limitar el aumento continuo de los gastos en indemnizaciones diarias. Le Figaro y Service-public.fr detallaron estas disposiciones a finales de agosto.
Varios otros ajustes afectan la vida cotidiana:
- El acceso a ciertas ayudas para la renovación energética (MaPrimeRénov’) se restringe, con criterios de ingresos y rendimiento revisados al alza
- El telemarketing en frío está prohibido en Francia desde el 11 de agosto, una medida cuyos efectos concretos comienzan a sentirse en este inicio de curso
- Las tarifas reguladas del gas evolucionan el 1 de septiembre, en un contexto de precios de la energía aún inestables
Estos cambios se suman a nuevas reglas para los automovilistas, con modificaciones en las ayudas para obtener el permiso de conducir y evoluciones en materia de seguridad vial.
Controles EES en las fronteras europeas: el dispositivo del 6 de septiembre
El sistema de entrada/salida (EES) entra en aplicación a partir del 6 de septiembre de 2026 en las fronteras exteriores del espacio Schengen. Este dispositivo reemplaza el sellado manual de los pasaportes por un registro biométrico digital para los viajeros no europeos. Las huellas dactilares y la foto serán recogidas en cada paso.
Los datos disponibles aún no permiten concluir sobre el impacto real en términos de tiempo de espera en aeropuertos y puestos fronterizos. Varios países miembros han expresado reservas sobre la capacidad técnica para absorber los flujos sin alargar significativamente las filas.
Para los viajeros europeos, el cambio es indirecto: los controles más largos para los ciudadanos de países terceros podrían crear congestiones en los puntos de paso compartidos. Los aeropuertos de París, Ámsterdam y Fráncfort han anunciado ajustes de corredores dedicados.

Greenwashing y etiquetas europeas: un marco endurecido para finales de septiembre
Nuevas etiquetas armonizadas sobre la garantía legal y las garantías comerciales deben entrar en aplicación antes de finales de mes. Paralelamente, las alegaciones ambientales no verificables están más prohibidas a nivel europeo. Un producto no podrá mostrar “neutro en carbono” o “100 % verde” sin justificación metodológica verificable.
Esta evolución se inscribe en la directiva europea anti-greenwashing adoptada progresivamente desde 2024. Abarca tanto los envases alimentarios como las páginas de productos de los sitios de comercio electrónico. Las sanciones previstas varían según los Estados miembros, pero el marco general impone multas proporcionales a la facturación.
Filtrado de inversiones extranjeras reforzado
La Unión Europea también refuerza el filtrado de las inversiones directas extranjeras (IDE) en sectores estratégicos. Este mecanismo, menos mediático, se refiere a las adquisiciones o participaciones en empresas vinculadas a la defensa, los semiconductores o las infraestructuras críticas. Los Estados miembros dispondrán de plazos reducidos para notificar y examinar estas operaciones.
Ola de calor tardía y regreso a clases: la semana bajo tensión climática
Siete departamentos del sur de Francia han sido colocados en alerta naranja por ola de calor para este inicio de septiembre. Las temperaturas superan las normales estacionales en varios grados, planteando la cuestión de la gestión térmica en los establecimientos escolares que apenas han reabierto.
Las escuelas del sur enfrentan protocolos de ola de calor activados desde la primera semana de clases. Le Parisien informa que en algunas comunas, las clases han sido ajustadas con horarios escalonados. La capacidad real de los edificios escolares para proteger a los alumnos sigue siendo incierta, la mayoría no estando equipados con aire acondicionado.
Esta situación ilustra un fenómeno recurrente: los episodios de calor tardío se vuelven más frecuentes, pero las infraestructuras públicas siguen dimensionadas para un calendario climático que ya no existe. La continua disminución del número de alumnos podría, sin embargo, liberar márgenes de maniobra, permitiendo que algunas aulas desocupadas se utilicen para trasladar las clases a locales mejor ventilados o orientados al norte.